Unas palabras que te debo; unas palabras que me debo.

domingo, 10 de julio de 2011

Perdido.

Naufrago; perdido me encuentro en los sueños de otros, entre la soledad de quien no encuentra ni su propio ser.  Divago de noche buscando lo que sea, lo que quiera aparecer y me encuentro de repente con las verdades menos difusas que podré encontrar alguna vez. Como despertar y darse cuenta de lo que siempre estuvo ahí, pero sin dormir.

Como recordar lo que siempre sentí, pero esta vez de verdad. De repente me miro, sin miedo a partir, sin miedo a que se vaya, recordando cuan aferrada se encuentra a mí, cuan suyo seré siempre, sin serlo, sin que tenga que ser mía. Siendo consciente cuan sincero resulta, de lo mucho que la siento (lo cual se me hace indescriptible), resulta mas cómodo pensarla lejos, sentirla ausente, y aun así vivirla conmigo.

Ahogado entre el olor a cigarrillo, el sueño perdido y el horario cambiado. Perdido, al fin y al cabo, me encuentro, más que nunca, pero, como siempre, conmigo.

2 comentarios:

  1. Vas a leer esto dentro de diez años y ahí tal vez se entiendan muchas cosas que hoy no. Digo, a mi me pasa.

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  2. Bueno, no me demoré tanto, pero lo volveré a leere diez años, que de seguro tendrás razon.

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