Un par de golpes y un gotear que corroe el alma. O te mueres, o me muero; morir juntos no es una opción, sería un destino demasiado eterno para esta efímera e insuficiente existencia.
Estoy destinado a que te vayás, o si no, seré yo quien se irá. No necesito que exijás de por vida, únicamente necesito que no solo me busqués cuando nadie más está cerca tuyo.
Hoy no soy atractivo, huelo a perro húmedo y me duele el cuerpo, como el resto de mis días, pero daría lo que fuera por verte.
dificultad para caminar, imposibilidad de pensar, limitación de la respiración; debería resignarme a que mi vida es solo mi vida; a que para mí el factor determinante sos vos, y para vos fue alguien más, hace algún tiempo.
Solo, como me acostumbré a estar, como me siento cómodo, donde todo es incomodo, pero nada hace daño. Vos te irás, yo también, todos nos vamos y yo soy experto en decir "Adiós". La muerte no es el único fin, a veces la vida misma se encarga de finalizar aun tus ojos, de una manera más definitiva.
sábado, 17 de septiembre de 2011
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