Unas palabras que te debo; unas palabras que me debo.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Un destino anunciado; una vida genérica.

Recuerdo algunas noches en que gritaba con calma "No te vayás, no te vayás, no te vayás" y me decias " no me iré".

Es normal, lo raro era que no sucediera. Dame un café y me devolveré caminando, sin refunfuñar.

Las sonrisas y los comentarios jocosos le gustan a muchos, los dolores y  el caos no tanto.

Sonreí, gritá, corré (si podés). Aprovechá la marea, antes de que de un momento a otro y sin aviso, se esfume... así como, si nada; como suele suceder.

Fue agradable, efímero, pero agradable. Volvé a tu vida normal.

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