Unas palabras que te debo; unas palabras que me debo.

lunes, 8 de agosto de 2011

No saber tiene su gracia.

Realmente no me importa, en estos momentos, lo que pasé afuera de mí. Mantenerme de pié se me hace vital. A veces quisiera preguntar directamente lo que me interesa saber, pero perdería encanto, con el solo hecho de hacerlo.

Sonrío cansado, pienso somnoliento, siento confuso. Doy, y doy, y doy vueltas una, y otra, y otra vez.  A estas horas, ya hasta empiezo a pensar visceralmente.

Hay cosas que recobran sentido, hay otras que nunca lo perdieron, hay unas más, que lo adquieren por primera vez. Mirar, buscar y sentir el sol de medio día, escondido en medio del bullicio tiene una connotación diferente, hoy por hoy.

Por favor, un par de ojos deberían de aparecer e indagar en mi tímida ausencia, que así, hasta yo, quiero ser canción.

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