El dolor hay que gozarlo, de algún modo. Al final lo que queda es una colección de cicatrices que le hacen recordar a uno la herida, la hemorragia y la posterior cicatrización. Heridas de guerra, y eso.
Yo lo leo sufrir a usted y me parece leerme a mí hace un tiempo; otro tiempo, cuando no le había cogido el gustico al desamor, cuando no había aprendido que todo eso es energía que uno puede transformar en muchas cosas.
No todo ese dolor se va en las letras, como uno quisiera, pero ayuda bastante.
El dolor hay que gozarlo, de algún modo. Al final lo que queda es una colección de cicatrices que le hacen recordar a uno la herida, la hemorragia y la posterior cicatrización. Heridas de guerra, y eso.
ResponderEliminarYo lo leo sufrir a usted y me parece leerme a mí hace un tiempo; otro tiempo, cuando no le había cogido el gustico al desamor, cuando no había aprendido que todo eso es energía que uno puede transformar en muchas cosas.
No todo ese dolor se va en las letras, como uno quisiera, pero ayuda bastante.
Las mejores.
Gracias, hermano.
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